En América latina medio millón de niños y niñas mueren cada año por enfermedades que pueden prevenirse e incluso curarse. 20 millones de infantes no pueden asistir a la escuela por la pobreza en que viven. 17.000 millones de dólares anuales se gastan para alimentar animales domésticos en Europa y los Estados Unidos, mientras que sólo 6.000 millones se invierten en enseñanza básica en el mundo. La miseria en que está inmersa la mayoría de la población mundial es conocida, pero poco difundida. Los siguientes datos confirman las consecuencias graves y nefastas del neoliberalismo.
Saber que uno de cada seis habitantes del planeta no tiene agua; que la mitad de los niños, niñas y adolescentes de América Latina y El Caribe viven algún grado de pobreza; o que 17 millones de personas mueren al año por no poder conseguir los medicamentos necesarios para curar sus afecciones; son algunas razones más para oponerse a una guerra que impulsa el mandatario norteamericano, como venganza tras haber sido herido en el corazón del imperio financiero y militar mundial.
Más de mil millones de personas en todo el planeta no tienen acceso al agua potable, señala un informe elaborado en conjunto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El informe publicado el 26 de setiembre del presente año, asegura que 4.000 millones de casos de diarrea son censados cada año, con la consecuencia de más de 2 millones de muertos, en la mayoría de los casos, menores de edad. Si la situación es dramática en cuanto al aprovisionamiento del agua potable, las soluciones no serían imposibles, indican los investigadores de las organizaciones internacionales. Bastaría con dedicar 10.000 millones de dólares anuales, hasta el 2015, a programas de aprovisionamiento y depuración de agua. Cantidad equivalente, apenas, al gasto anual de helados en los países europeos o a la quinta parte de lo que en Estados unidos se gasta para alimentar a los animales domésticos.
Richard Jolly, uno de los responsables del citado estudio, evaluó el informe y dijo que no se trata de recursos sino de voluntad política. Según Jolly, uno de cada seis habitantes del planeta no tiene agua, esto es una vergüenza en un mundo donde existen 30 trillones de dólares en riquezas.
La cifra impacta: 17 millones de personas mueren al año por no poder conseguir los medicamentos necesarios para curar sus afecciones. La denuncia fue formulada por Médicos Sin Fronteras (MSF) y la OM. Infecciones respiratorias, malarias, sida, tuberculosis y enfermedades sexuales, machacan duramente a los países pobres. Los fármacos que allí se comercializan son de precios prohibitivos o vencidos, por lo que los efectos secundarios resultan nocivos. La ministra sudafricana de sanidad, Manto Tshabala-Msimang, informó ya que no proporcionará antirretrovirales a los seropositivos, “porque no hay medios financieros”.
Para la OMS y MSF, sólo el 1% de los fármacos se destina a enfermedades tropicales, y la mitad son derivados de la investigación veterinaria. En Europa, el tratamiento de una neumonía con antibióticos equivale a dos o tres horas de salario, mientras que en África representa el sueldo mensual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario